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Gobierno adjudica segunda etapa del FIU y destina más de $77 mil millones para fortalecer la investigación e innovación en las universidades

Once planteles de diez regiones del país recibirán financiamiento estructural por un período de diez años, en una de las apuestas más relevantes del Estado para fortalecer la ciencia, la tecnología y la innovación con enfoque territorial y de largo plazo.

09 Enero 2026

El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación dio a conocer los resultados de la segunda etapa del Programa de Financiamiento Estructural I+D+i Universitario (FIU), un instrumento estratégico que permitirá que 11 universidades reciban más de $77 mil millones durante los próximos diez años, con el objetivo de fortalecer de manera permanente sus capacidades de investigación, desarrollo e innovación.

Su propósito es apoyar a las universidades públicas y privadas en la generación, mantención y gestión de capacidades de I+D+i, fortaleciendo su contribución al desarrollo regional y nacional mejorando la calidad de vida de las personas desde una perspectiva económica, social y cultural.

“Este es un compromiso que asumimos para fortalecer el rol de las universidades como motores del desarrollo regional y nacional y con él queremos romper con la lógica del financiamiento proyecto a proyecto que teníamos hasta ahora”, aseguró el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle.

La autoridad agregó que “el verdadero desarrollo sólo es posible si dotamos a nuestras universidades regionales de las herramientas necesarias para liderar procesos de innovación”.

 

Fortalecimiento de capacidades estratégicas

El programa considera dos líneas de financiamiento que son FIU Frontera y FIU Territorial. La primera está orientada a universidades con mayor nivel de acreditación institucional y busca fortalecer capacidades de I+D+i para abordar misiones complejas de alcance nacional en ámbitos estratégicos como cambio climático, biodiversidad, salud, energía, tecnologías digitales y sustentabilidad.

La segunda, en tanto, está enfocada en universidades regionales para que puedan potenciar su rol en el desarrollo territorial, la descentralización y la articulación con actores locales, fortaleciendo su gobernanza y capacidades científicas y tecnológicas.

En esta nueva etapa del FIU cuatro casas de estudio se adjudicaron la línea Frontera, lo que se traducirá en que cada una reciba $10.400 millones durante diez años. Ellas son la Universidad de Talca, la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad de Santiago de Chile.

En paralelo, otros siete planteles obtuvieron el FIU Territorial, lo que les permitirá acceder a $5.200 millones cada una por el mismo período. Las seleccionadas fueron la Universidad de Aysén, la Universidad de Atacama, la Universidad Arturo Prat, la Universidad de Los Lagos, la Universidad de Magallanes, la Universidad de La Serena y la Universidad Católica de la Santísima Concepción.

“Al invertir en las universidades regionales estamos invirtiendo en el mejoramiento de la calidad de vida de todas y todos los habitantes del país, impulsando un desarrollo que sea económicamente sólido y socioculturalmente integral”, subrayó el subsecretario de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Cristian Cuevas.

 

Enfoque territorial y descentralizador

Con esta adjudicación, universidades de 10 de las 16 regiones del país recibirán financiamiento FIU, lo que reforzará el compromiso del Estado con la descentralización de las capacidades científicas y tecnológicas, fortaleciendo a las universidades como actores clave del desarrollo regional.

El programa permitirá impulsar infraestructura, formación de capital humano avanzado, investigación aplicada, transferencia tecnológica y una mayor vinculación con los desafíos productivos, sociales y ambientales de cada territorio.

Desde su génesis el FIU contempló dos etapas. Una primera, ya ejecutada, que estuvo orientada al diagnóstico de brechas y diseño de planes institucionales y esta segunda que se enfocará en la implementación de Planes de Desarrollo de Capacidades de Investigación y Planes de Frontera, con una duración de hasta diez años.

La adjudicación de esta etapa marca un hito para el sistema de ciencia, tecnología e innovación, al consolidar una política pública que entrega estabilidad, visión estratégica y planificación de largo plazo a las universidades, alineando el desarrollo científico con los desafíos del país y sus regiones.